En el Tema 35 del PIR, el dolor crónico se entiende como una experiencia biopsicosocial: la teoría de la compuerta (Melzack y Wall, 1965) explica la modulación de la señal en la médula, la neuromatriz (Melzack, 1999) la amplía al cerebro y el modelo de miedo-evitación (Vlaeyen y Linton, 2000) explica cómo se cronifica la discapacidad. El tratamiento psicológico se apoya en la terapia cognitivo-conductual, la ACT y el mindfulness, y la psicooncología añade fases de adaptación, cribado de distrés y comunicación de malas noticias.
Este artículo resume lo que recoge el temario de OpoSERGAS para preparar el examen. No sustituye la valoración de un profesional ni las guías clínicas vigentes.
Definición y conceptos básicos
El temario recoge la definición de dolor de la IASP de 2020 y considera crónico el que persiste o recurre durante al menos tres meses. Incluye también la categoría de dolor crónico primario de la CIE-11, en la que el dolor es el problema en sí y no un síntoma de otra enfermedad. Frente al modelo biomédico, Engel (1977) propone el modelo biopsicosocial, y Fordyce (1976) introduce la perspectiva operante: la conducta de dolor puede mantenerse por sus consecuencias.